Mi encuentro con Jesucristo Resucitado fue en un cursillo de cristiandad celebrado en noviembre de 1977, en el Monasterio de San Pedro de Alcántara (Ávila). Si bien mi perseverancia más activa en el MCC de Talavera de la Reina comienza a partir del 2005; año en el que mi esposa tuviera experiencia de vida cristiana en su cursillo. Desde entonces para mí, Cursillos de Cristiandad en su estado más puro, es la infantería de la Iglesia, el mismo Espíritu Santo que camina con nosotros, haciendo que la Palabra cobre vida y sea transmitida a través de nuestro testimonio.
