Retiro de Cuaresma en Urda

Retiro de Cuaresma en Urda

El pasado sábado 29 de Marzo, el Señor regalaba una mañana con sol radiante y buen tiempo, a unos 70 cursillistas, que procedentes de diferentes puntos de la diócesis de Toledo, acudieron a compartir y vivir el acostumbrado retiro cuaresmal.

El punto de cita: «La Basílica del Santísimo Cristo de la Vera Cruz o Cristo de Urda»; lugar de peregrinación por excelencia de la región manchega que además cuenta con espacios y dependencias propicias para la meditación y reflexión. La jornada de actividades comenzó con la oración de Laudes que se realizó en la capilla de la casa de espiritualidad, seguida de la meditación que estuvo a cargo de Don Juan Luis.

En sintonía con el mensaje de cuaresma del Papa Francisco, el sacerdote interpeló a todos los asistentes en cuanto al peregrinar del cursillista a lo largo de su cuarto día, <<porque todos somos peregrinos en la vida >> y que será un caminar acorde al mensaje de este año Jubilar , siempre y cuando lo hagamos «juntos» en sinodalidad y en la Esperanza de una promesa.

La Esperanza que no defrauda y es el mensaje central del Jubileo, tiene que ser para todos, el horizonte del camino cuaresmal hacia la victoria Pascual; porque todo ser humano necesita de un amor incondicionado, necesita esa certeza que le haga decir: «Ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna, podrá apartarnos del amor de Dios, manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro». (Rm 8,38-39).

Mientras tanto, D. Vicente y D. Gerardo ofrecían el sacramento de Reconciliación a todos los cursillistas como preparación para la Eucaristía y también para poder lucrar la gracia jubilar del perdón misericordioso de Dios.

Al finalizar la meditación el sacerdote colocó en la Custodia al Santísimo Sacramento para un momento especial de Adoración – Veneración, ya que, luego de estar con el Rey de reyes, todo aquel que lo deseaba podía visitar por turnos, la imagen del «Cristo Milagroso» en el camarín detrás del altar de la Basílica.

Acto seguido, se celebró el Banquete Eucarístico, signo de unidad eclesial y al finalizar la santa misa, todos pasaron al comedor para un almuerzo compartido.

Como acto final, colocada una Cruz delante del altar mayor se procedió a rezar el Vía Crucis, dirigido por la Presidenta del MCC de Toledo Sacramento Pascual y las 14 estaciones fueron leídas y compartidas entre los cursillistas asistentes.