Me llamo Marisa e hice el Cursillo de Cristiandad en Toledo, un mes de marzo del 2015. Estoy segura que fue una llamada del Señor, la cual acepté. Esto ha supuesto un cambio muy grande en mi vida. Por un lado, saberme hija de Dios amada por Él, a pesar de mi condición de pecadora. Por otro lado, dar sentido a mi vida, saber que mi meta es el cielo y que las cruces del camino ofrecidas me acercan más a Él. Gastarme en amarle a Él y a los demás y darle gracias a diario por todo lo que tengo, soy, sé y por los hermanos cursillistas que me ayudan a perseverar y crecer en la fe. !!!DE COLORES!!!
